Tecnología para jóvenes de 16 a 18 años
La ventana de oportunidad más importante
Entre los 16 y los 18 años se define la trayectoria. Los que empiezan a construir cosas reales ahora llegan a la universidad con un portfolio, con experiencia y con la confianza de quien ya ha resuelto problemas técnicos de verdad. Los que esperan, llegan con el mismo punto de partida que todos los demás.
La demanda de perfiles técnicos no para de crecer. Pero no se trata solo de conseguir un buen trabajo: la capacidad de construir soluciones digitales es hoy una ventaja competitiva en cualquier campo profesional, desde la medicina hasta el periodismo, pasando por el derecho o la arquitectura.
En estas clases no dejamos tiempo al aburrimiento. Cada sesión tiene un objetivo claro, cada semana hay progreso visible, y cada trimestre hay un proyecto terminado que se suma al portfolio del alumno.
Formación de nivel profesional, sin rodeos
A esta edad ya no hace falta suavizar los conceptos. Trabajamos con la profundidad que requiere el sector real. No versiones simplificadas, no ejercicios de relleno: código limpio, buenas prácticas y proyectos que se puedan desplegar y mostrar.
El objetivo es desarrollar proyectos profesionales que cada alumno pueda lanzar y testear con usuarios reales.
Las habilidades que desarrollamos en cada proyecto:
Desarrollo de producto con IA integrada: Frontend, backend, base de datos y modelo de IA conectado con una función real (no un chatbot de juguete). De la idea al producto desplegado, como lo hace un equipo real.
Criterio técnico sobre lo que genera la IA: Leer, auditar y corregir código y arquitecturas generadas con asistentes como Cursor o Claude Code. Saber cuándo el resultado es correcto, cuándo es una alucinación y cuándo hay que rehacerlo desde cero.
Autonomía en un entorno real: Documentación técnica, control de versiones, gestión de claves de API y costes, y saber pedir ayuda de forma eficiente cuando el problema supera a la herramienta.
Portfolio real: Proyectos con IA funcional, publicados en GitHub y desplegados en internet. Evidencias concretas de capacidad técnica para una beca, una universidad técnica o un primer proceso de selección.
El stack que usan los profesionales
Nada de plataformas educativas artificiales. Trabajamos con las mismas herramientas que usan los equipos de tecnología de cualquier empresa del mundo. Porque la curva de aprendizaje más dura es la primera, y cuanto antes se pasa, mejor.
Python + librerías de IA: Automatización, análisis de datos y la base de cualquier integración con modelos de lenguaje. El lenguaje que sostiene el ecosistema de IA actual.
Asistentes de código agénticos (Cursor, Claude Code): Programar dirigiendo a un agente que escribe, prueba y corrige código, aprendiendo a supervisar y validar su trabajo como lo haría un desarrollador senior con un junior.
APIs de modelos de IA (Claude, OpenAI) y RAG: Integración de modelos de lenguaje y visión en proyectos propios, incluyendo cómo conectar una base de conocimiento propia a un modelo para respuestas más precisas.
TypeScript/React y despliegue real: Desarrollo web completo con las mismas herramientas de producción que usa la industria (Vercel, variables de entorno, control de errores), no un entorno educativo simplificado.
Proyectos que abren puertas
Un portfolio con proyectos reales vale más que cualquier certificado. Cuando un alumno se presenta a una universidad técnica o a su primer trabajo con proyectos publicados y funcionales, la conversación es completamente diferente a la del candidato que llega solo con notas del instituto.
Ejemplos de proyectos que han desarrollado alumnos de este nivel:
Aplicaciones web completas con autenticación de usuarios, base de datos y panel de administración.
Herramientas de análisis de datos que procesan fuentes reales y generan visualizaciones e informes automáticos.
Integraciones con APIs de inteligencia artificial para crear asistentes, generadores de contenido o clasificadores.
Scripts de automatización que resuelven problemas reales: scraping, procesamiento de archivos, notificaciones automáticas.
Proyectos de ciberseguridad básica: análisis de vulnerabilidades en entornos controlados y herramientas defensivas.
No es necesario que me creas. Compruébalo por ti mismo. Reserva una plaza y prepárate para comprobar todo lo que tu hijo es capaz de conseguir.
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Preguntas frecuentes
¿Cuántos alumnos asisten al mismo tiempo a cada clase?
Nunca superamos los 4 alumnos por clase para poder dedicar el tiempo suficiente al aprendizaje de cada alumno.
¿Cuánto cuestan las clases?
Ya les enseñan a utilizar tecnología en el colegio, ¿es esto necesario?
Mi hijo no quiere ser programador, ¿para qué necesita ésto?
¿Quién imparte las clases?
